Muchas personas, especialmente los niños, sufren mareos durante los viajes en coche. Este problema, conocido como cinetosis o mareo por movimiento, puede convertir un trayecto agradable en una experiencia incómoda.
La buena noticia es que existen algunas medidas sencillas para prevenirlo.
Los mareos aparecen cuando el cerebro recibe información contradictoria de nuestros sentidos.
Mientras el oído interno detecta que el cuerpo está en movimiento, los ojos pueden estar mirando un punto fijo, como un móvil o un libro. Esa diferencia de información provoca síntomas como sudor frío, palidez, náuseas o incluso vómitos.
Por eso es habitual que quien conduce apenas se maree, ya que anticipa los movimientos del vehículo.
Algunos hábitos pueden reducir considerablemente la aparición de la cinetosis:
Fijar la vista en el horizonte ayuda a que el cerebro interprete mejor el movimiento.
Mirar una pantalla o un libro aumenta el conflicto entre la vista y el oído interno.
Viajar con el habitáculo bien ventilado y una temperatura de 21 a 23 ºC mejora el confort y reduce la sensación de mareo.
Es preferible evitar comidas copiosas, alcohol o alimentos muy grasos antes del viaje.
En desplazamientos largos, detenerse cada dos horas ayuda tanto a combatir la fatiga como a reducir el malestar.
Si los síntomas aparecen en casi todos los viajes o son muy intensos, conviene consultar con un profesional sanitario. Existen tratamientos específicos que pueden ayudar, especialmente en personas propensas a la cinetosis.
Planificar el trayecto, mantener una temperatura agradable y seguir unas pautas básicas puede marcar la diferencia. Un viaje cómodo también es un viaje más seguro para todos los ocupantes.
