Los precios de la gasolina y el diésel han vuelto a subir en España en los primeros días de marzo, en un contexto de tensión geopolítica en Oriente Medio relacionada con Irán, que está afectando al mercado internacional del petróleo.
El precio del combustible depende en gran parte del coste del crudo en los mercados globales. Cuando se producen conflictos o incertidumbre en zonas clave para la producción y transporte de petróleo, el precio del barril suele subir y ese incremento acaba trasladándose al surtidor.
En este caso, la preocupación del mercado se centra en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo. Cualquier alteración en esta zona puede afectar al suministro y provocar subidas en los precios.
Según los últimos datos disponibles en España:
Los precios pueden variar entre provincias y estaciones de servicio, con algunas gasolineras acercándose o incluso superando los 2 euros por litro, especialmente en el caso del diésel.
La evolución del precio de los carburantes dependerá en gran medida de la situación internacional y del mercado del petróleo. Si la tensión geopolítica se mantiene, el combustible podría seguir mostrando volatilidad o nuevas subidas en el corto plazo.
Para los conductores, esto significa que el coste de llenar el depósito puede seguir variando en las próximas semanas.
