Equivocarse al repostar gasolina o diésel es un error más habitual de lo que parece y puede provocar averías graves si no se actúa correctamente. La rapidez al detectar el fallo es clave para evitar daños en el motor.
Los motores están diseñados para un tipo concreto de combustible:
En ambos casos, cuanto más tiempo funcione el motor con el combustible equivocado, mayor será el daño.
La mayoría de seguros no cubren el error de repostaje, pero sí suelen incluir grúa y traslado al taller. Conviene revisar la póliza.
Conclusión: si te equivocas al repostar, no entres en pánico. Actuar rápido y no arrancar el motor puede ahorrarte una reparación muy cara.
Repostar con atención evita errores de combustible y averías graves