El color del humo que sale por el tubo de escape puede decir mucho sobre el estado de tu coche. Aunque a veces es algo puntual, en otros casos puede ser la señal de una avería importante que conviene revisar cuanto antes.
A continuación, te explicamos qué significa cada color de humo y cuándo debes preocuparte.
El humo blanco es uno de los más habituales, pero no siempre indica una avería.
Si aparece al arrancar el coche en frío, especialmente en invierno, suele ser vapor de agua. En este caso, desaparece al poco tiempo y no hay de qué preocuparse.
Si el humo blanco es espeso, continuo y no desaparece, puede indicar que el motor está quemando refrigerante.
Este tipo de humo suele ir acompañado de pérdida de potencia o consumo de refrigerante, por lo que conviene acudir al taller cuanto antes.
El humo azul suele ser una señal clara de que el motor está quemando aceite.
Es recomendable revisar el coche cuanto antes, ya que puede derivar en una avería mayor.
El humo negro indica que el motor está quemando más combustible del necesario.
Además de aumentar el consumo, también incrementa las emisiones contaminantes.
No todos los humos son motivo de alarma, pero hay señales claras de que algo no va bien:
Ante cualquier duda, lo más recomendable es acudir a un taller para evitar problemas mayores.
El color del humo del escape es una pista rápida sobre la salud del motor. Detectarlo a tiempo puede ahorrarte dinero y averías más graves.
Cada color de humo del escape tiene un significado diferente