Desde 2026 las balizas V16 conectadas son obligatorias en España. Sustituyen a los triángulos y envían la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0 para mejorar la seguridad vial.
El problema es que han empezado a aparecer mapas públicos con la localización de balizas activadas, lo que permite a terceros saber dónde hay un coche averiado en tiempo real.
Algunos estafadores utilizan esta información para enviar grúas no autorizadas que se presentan como asistencia oficial. Una vez recogen el vehículo, lo llevan a talleres no concertados o aplican cargos abusivos, aprovechándose de la vulnerabilidad del conductor.
La baliza V16 mejora la visibilidad y reduce accidentes, pero su geolocalización abierta ha creado un nuevo problema de seguridad que las autoridades deberán corregir cuanto antes.
